Multitud January 15, 2018

 


Por Mario Martell

Fotos: Ángel Franco


LA  Zona de los Fuertes se encuentra cercada, la ciudad inundada de espectaculares con logros del primer año de gobierno de Antonio Gali Fayad en vísperas de la elección más reñida de los últimos años.

Antonio Gali cumple un año de su administración. Al gobierno de Gali se le han adjudicado distintos calificativos: un gobierno de transición o el de un “morenovallismo de terciopelo”. La administración estatal ha gobernado bajo la sombra de Rafael Moreno Valle, su sucesor, su amigo y su mentor político.

Este lunes Gali Fayad rendirá su primer informe en el centro expositor de la zona de los Fuertes donde se encuentra la casa de gobierno.

 

Ante los amagos de protesta la zona de los Fuertes se encuentra impenetrable. Por la mañana, Gali asistirá a la sesión del Congreso donde escuchará las posturas de todas las fuerzas representadas en el poder legislativo.

Al mediodía, el gobernador será el personaje principal en el Centro de Convenciones donde enlistará los logros de su administración.

Seguramente uno de los mensajes centrales de Gali Fayad al rendir su informe será el mensaje político en año electoral en donde, como otros gobernadores, prometerá mantenerse al margen del proceso electoral.

En año electoral, el informe del gobernador será una pasarela y simbólicamente el banderazo de arranque por la disputa de Casa Puebla, el Congreso local y las 217 alcaldías, en lo que se espera sea una elección muy reñida.

 

 

 

De la mano dura morenovallista a la fórmula de la “conciliación”

Aunque Gali exploró la fórmula conciliatoria con distintos grupos sociales ha conservado en su gestión a personajes polémicos y de mano dura como el senador Javier Lozano Alarcón, quien fungió como jefe de la oficina de Gali Fayad al inicio del actual minigobierno y que de manera frontal apoya al priista José Antonio Meade para llegar a los Pinos.

El gobernador Gali Fayad durante su toma de protesta ofreció conciliación con los distintos grupos sociales y políticos.

“Los nuevos tiempos que se asoman serán de conciliación y de inclusión. Y de consenso social, para que el futuro esté lleno de certezas y esperanza. Puebla, ustedes lo saben, surgió como un estado de consensos y respeto por las diferencias sin murallas. Esta pluralidad es la que debe convocarnos hoy para encontrar en todas las expresiones los puntos de convergencia que favorezcan la construcción de un estado sin fronteras.”

 

Entre las medidas de distensión que Gali ha promovido se encuentran la liberación de presos políticos encarcelados durante el gobierno de Rafael Moreno Valle.

Entre los activistas y líderes que abandonaron el Cereso de San Miguel se encuentran el fundador de la organización popular 28 de Octubre, Rubén Sarabia Simitrio. También otros miembros de la organización como Atl Sarabia Reyna y Xihuel Sarabia Reyna. Sin embargo, la Fiscalía del Estado no ha resuelto el asesinato de Meztli Sarabia Reyna, acribilllada en junio de 2017 en el Mercado Hidalgo por un grupo desconocido. El exfuncionario estatal del gobierno de Mario Marín, Francisco Castillo Montemayor, crítico del gobierno de Moreno Valle, también fue liberado.

Otro asesinato de corte político que no ha sido resuelto es el de Manuel Hernández Pasión asesinado el 10 de octubre del 2017. Hernández fue emboscado y era alcalde del municipio de Huitzilan de Serdán. El alcalde también era militante de la organización filopriista Antorcha Campesina.

 

 

Feminicidios e inseguridad, los pendientes de la administración Gali en su primer año de gobierno.

Aunque el gobierno de Antonio Gali Fayad le apostó a desmarcarse de su predecesor Rafael Moreno Valle la violencia en contra de las mujeres se ha intensificado.

El Observatorio de Violencia Social de Género Puebla señaló que en el estado se cometió un feminicidio cada 3.4 días en el período que abarca de enero al 4 de diciembre de 2017. Es decir, en el primer año de gobierno de Antonio Gali. Las cifras registradas por el Observatorio de Violencia Social de la Universidad Iberoamericana retratan la revisión hemerográfica realizada por el observatorio.

Aunque la Fiscalía General del Estado de Puebla no acepta tales cifras. En el período 2015 a agosto del 2017 el Observatorio de la Ibero registró 246 feminicidios pero las cifras del gobierno sólo reconocen 115 casos como feminicidios.

El gobierno estatal ha emprendido acciones como la campaña “De una vez por todas”. Además, aunque el gobierno de Puebla ha flexibilizado su postura frente a la petición de una Alerta de Género para Puebla la declaratoria ha sido negada por la Secretaría de Gobernación federal.

En un comunicado emitido por el Observatorio de Violencia Social el pasado 4 de enero la organización evidenciaba que no se ha aplicado de manera precisa el Protocolo de Investigación de Delito de Feminicidio y que la prevención de la violencia en contra de las mujeres está “desarticulada y no se atiende suficientemente”.

Además durante la investigación de los asesinatos de Mara Fernanda Castilla, Gisela López, y de la profesora Patricia Mora Herrera las autoridades forenses no le han proporcionado información a los familiares violando el Protocolo de Investigación del Delito de Feminicidio, detectó el Observatorio.

Mujeres protestan en el zócalo de la ciudad en contra de los feminicidios. Foto: Ángel Franco.

En septiembre del año pasado el feminicidio de la estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Puebla(UPAEP) Mara Fernanda Castilla provocó el repudio de todo el país. La estudiante de origen veracruzano estudiaba ciencias políticas en Puebla y fue asesinada cuando se transportaba en un transporte de la compañía Cabify. A su muerte, cientos de estudiantes marcharon en protesta.

La Encuesta de Seguridad Pública Urbana, publicada en octubre del 2017 por el INEGI, dio a conocer que ha crecido la percepción de inseguridad de los poblanos.


 El gobernador Gali Fayad durante su toma de protesta ofreció conciliación con los distintos grupos sociales y políticos.


Tan sólo de septiembre del 2016 a septiembre del 2017 la percepción de inseguridad pública pasó de 71.3% a 75.4%.

Es decir los poblanos se sienten más inseguros que los habitantes de Ciudad Juárez (6.1%); Guadalajara (70.6%) y Monterrey (74.8%).

Por si fuera poco, la violencia y la inseguridad que perciben los poblanos, también ha alcanzado los encabezados de los diarios internacionales como el periódico español El País. Este fin de semana, fue asesinado el empresario español Segismundo Díaz al llegar a su casa en el municipio de Cuautlancingo aledaño a la ciudad de Puebla.

 

 

El País aborda la violencia en Puebla

En mayo del año pasado, un operativo militar en la junta auxiliar de Palmarito Tochapan, en el municipio de Quecholac (a 191 kilómetros de la ciudad de México) mostró la gravedad del robo de combustible.

Habitantes de Palmarito Tochapan, simpatizantes de los huachicoleros, cerraron la autopista México-Puebla y quemaron llantas en protesta por la presencia del ejército. El operativo puso en aprietos a los gobiernos estatal y federal, y evidenció la crisis de seguridad ante el robo de combustible de los ductos de PEMEX que cruzan el estado de Puebla.

El robo de combustible aumentó, luego de haberse aprobado la reforma energética y de haberse puesto al libre mercado el precio de la gasolina a principios del 2017, con la consiguiente alza del precio combustible.

Los medios internacionales de nueva cuenta pusieron sus ojos en Puebla.

La revista The Economist publicó un reportaje titulado Why murder in Mexico is raising again? En el texto se narra cómo el crimen organizado se ha fragmentado y se ha diversificado su operación. Ya que a pesar de que la captura de los capos o líderes de las bandas, los grupos delictivos se reorganizan y se disputan territorios para sus operaciones delincuenciales. En el reportaje se describe cómo el crecimiento del robo de hidrocarburos en Puebla ha provocado que se haya disparado el número de asesinatos en la entidad. En mercados como el de Huixcolotla se compra el litro de gasolina en 7 pesos narra el reportaje.

Reportaje de The Economist sobre el huachicol en Puebla.

A su vez, el diario estadounidense New York Times en su reportaje titulado In Mexico, an Epidemic of Fuel Thefts Become a crisis advirtió sobre cómo el robo de combustible en Puebla se había salido del control del gobierno.

 

Toma de Protesta de Tony Gali. Foto: tonygaliblog.blogspot.com/

 

2018, entre el relevo electoral y la continuidad

El 2018 es un año crucial para el proyecto que Rafael Moreno Valle inició en el 2010 cuando, gracias a una megacoalición electoral sacó al PRI de Casa Puebla. La apuesta morenovallista ha sido la continuidad. El informe de Gali Fayad será el banderazo de salida para que los grupos políticos se disputen abiertamente el poder y las posiciones para controlar el estado los próximos 6 años.

Sin embargo, a diferencia del 2010, cuando Moreno Valle ganó la elección a gobernador, y del 2016, cuando Gali obtuvo la minigubernatura, repitiendo la fórmula coalicionista, el desgaste del poder y un escenario electoral incierto, con el crecimiento del aspirante presidencial en las preferencias electorales, Andrés Manuel López Obrador, colocan al morenovallismo duro contra la pared. Aunque el morenovallismo de terciopelo sobreviva llevando al Senado a alguno de los cercanos a Antonio Gali Fayad, el más viable es su hijo Antonio Gali López, quien ya fue diputado local, la ola de votos izquierdistas en julio de este año puede configurar un nuevo mapa del poder en el estado de Puebla y en el país, a pesar de que sean los mismos rostros de siempre.

Leave a comment.

Your email address will not be published. Required fields are marked*