Multitud June 14, 2018


Por Celina Peña

Fotos por Ángel Franco y Gael González

Ya son más de diez años de que los presbíteros, la población y grupos ambientales intentan detener la exploración e instalación de minas a cielo en la región centro norte de Veracruz, desde que la minera canadiense Gold Group Mining Inc. intentó abrir la mina de Caballo Blanco, a tan sólo dos kilómetros de la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, en la localidad de Arroyo Agrio.

Vecinos de la localidad han denunciado que la minera ha intentado entrar en las comunidades y convencerlas de aceptar la venta de sus terrenos o permitir el paso para la exploración por sus terrenos y caminos vecinales a cambio de sobornos y regalos que se dan igual a través de las escuelas.

Dentro de las localidades afectadas se encuentran también la zona de Farrallón donde se localiza una zona especializada en liberación de tortugas, Tinajitas, Palma Sola, El viejón y otras dedicadas a la ganadería y agricultura además de la única Unidad de Manejo Ambiental de la zona denominada “El Ojital” donde se protegen especies endémicas como el venado cola blanca, tucán, loros, iguana y diversas especies de aves, además de armadillos y otras especies animales.

En un recorrido por la región habitantes temen no sólo por su seguridad ya que en años pasados esta zona veracruzana ha sido azotada por una ola de violencia, por lo que consideraron que primero se debería garantizar la seguridad de la población antes que pensar en atraer capitales para instalar una mina que lejos de traer beneficios, alterará la forma de vida de la población dañará el entorno ambiental y dejará a su paso una ola de enfermedades.

Leave a comment.

Your email address will not be published. Required fields are marked*